Porque nuestros políticos exigen la gente a orinar en una copa para recibir $60 semanal de cupones de alimento pero cuando el 1% pide por $600 millones para que se construyen un estadio se los dan sin problema? Además también los pagaron un estacionamiento y un servicio de tranvía, que nos va costar $2 millones por año, así los ricos no necesita preocuparse por sus carros o, por los que viven en Brickell, como van a llegar a los partidos. Todo va estar pagado con los impuestos de los residentes de Miami.
Desde el principio, el Marlins Estadio era un lio de corrupción y mentiras. Por ejemplo:
-Aunque les dimos $600 millones, todavía nos dejan con una factura de $2 millones anuales en impuestos de propiedad.
-El dueño, Jeffrey Loria, que tiene un patrimonio neto de $500 millones, mintió cuando dijo que no tenía suficiente dinero para pagar por el estadio el mismo.
-El gobierno federal está investigando el acuerdo del estadio.
-Nosotros, los contribuyentes y residentes de Miami, vamos a ver casi nada de beneficios del estadio.
Tal vez podemos disfrutar un partido, si alcanzamos pagar la entrada.
Desafortunadamente, este tipo de historia es muy común en nuestra ciudad. Mientras que no nos alcanza trabajo, servicios de salud, educación o casi para comer, nuestros políticos toman nuestro dinero y lo dan a Jeffrey Loria para que puede construirse una sala de recreación. O bajan la tasa de impuestos; Mitt Romney paga solo 15% en impuestos!
Sería mejor si nuestros políticos no hicieran nada, así no nos ayudan pero no nos roban tampoco. No debería ser una sorpresa a nadie cuando Miami termina a estar clasificado como la pero ciudad manejada en los EEUU, como es actualmente. Si no trabajamos por un Miami ahora, en poco tiempo no va quedar nada que vale una lucha.

